31.10.23

 Ay,

ay de mi.

Una melodía ablanda esta coraza 

y brota el llanto 

devolviéndome el aliento.

El entendimiento esta lejos de mi,

ay de mi.

Cómo le explico

 esto está pasando,

mi pecho grita la pena.

Me obsesiona el tiempo

y su ausencia.

22.10.23

El casi algo que fuiste o serás

 Vos no gustas de mi.

Vos gustas de hacerte ver.

Te gusta coquetear con que te mire.

Y en cuanto te doy mis ojos me das la espalda.

Te entrego mi cuerpo esperando a cambio una amistad.

Pero me das la espalda, porque sos asi, porque no te importa,

Y me pedis disculpas, solo porque te digo que eso que haces es de mala persona.

Te importa mucho no ser mala persona.

Entonces intentas ser menos mala persona para que me quede tranquila de que no lo sos.

Pero yo ya sé como son las cosas.

Ahora lo que no tengo muy claro es cómo hago para borrarme.

Cómo hago para irme a la mierda.

Si ya te quiero.

Si ya me mostraste la parte linda.

Pero más me quiero a mi.

Más quiero mi paz. 

Aunque me encanta este sufrimiento de cotillón

 que no me alcanza más que para escribir algo,

carente de recursos lingüísticos 

como para que a penas logre ser una triste memoria 

de lo que es no ser correspondida, otra vez, en el amor.

Bueno dale, hoy te borro. 

Aunque sepa que en un par de días vas a volver.

Volviste.

Cómo te gusta romper las pelotas.


No sé si era o no era el mandato.

No tengo hijos.
No los tuve a los 21.
No los tuve a los 23.
No los tengo a los 27.
No sé por qué no los tuve.
No sé por qué los tendría.
No sé si es mi culpa
No sé si es mi suerte.
No sé si ese era
o no era
 el mandato.

Pero el cuerpo se transforma.
Los títulos estan cada día más cerca.
Y yo todavía no llego a fin de mes.

Ayudar

Mi primo pide monedas en la puerta del banco.

Lo sé porque tengo corazón para mirar.

Tengo un corazón herido, abandonado, acostumbrado. 

Sus ojos me dijeron que le preste mi silencio.

Mi corazón está cansado de esta vida tan real, quebradiza.

Yo no sé vos qué querés ser cuando seas grande,

 yo no sé vos qué pensas que es ser grande.

No sé qué esperas de tus padres. Qué esperas de tu hermana.

Yo no sé qué es esta vida de llorar con la puerta cerrada.

Cada día es más dificil si pienso en todo lo que calla mi corazón.

Cuánto silencio puede ceder esa cosa que se supone que cobija el amor,

 o será que simplemente son un montón de venas transportando oxígeno 

a traves de glóbulos rojos que nada saben de hacer silencio, ni de miradas 

ni de vos.

Cuatro años es mucho tiempo

 Día de elecciones en mi país. Habrá balotaje el 19 de noviembre entre Javier Milei y Sergio Massa.

No hay por qué en que sea hoy el día que volviera a las palabras en este lugar donde tantos años me resguardé, al que terminé llamando "galería de palabrerías".

Sí me parece interesante decir, que empecé a leer "Rayuela" de Cortazar, libro que justamente en el año 2011 leí, el año en que comencé a escribir aca.

Yo no sé por qué me fui. Creo que hubo una predilección por la hoja y el papel. Habrán sido 3 o 4 cuadernos los que tengo guardados en mi placard, repletos de poemas, reflexiones y canciones, lo que fue mi creatividad en estos últimos 4 años.

Lo curioso es que el 2020 y el 2021 estuvo bastante aplacado por la pandemia que nos encerró durante varios meses. Pienso que ese hecho supo hacerme sentir un sinsentido de la vida que le quitó motivación a este camino de amor y letras que supe surcar durante mi adolescencia. 

Ah, la adolescencia... En el 2019 cumplí 23 años. Supongo que fue una edad donde tambien encontré un quiebre con la adolescencia tardía... Ya era necesario un quiebre. Un parate en mi para saber a dónde iba todo esto.


Arranco asi la segunda parte, la segunda temporada, que naturalmente se delimitó a partir del tiempo como árbitro de mis emociones y mis cambios. En la percepción, en los valores, en las maneras... 

En un nuevo hogar, con otro psicólogo, con una hermana que ya es adulta, con la partida de mi abuela en febrero, y tantas cosas nuevas que me tocan vivir.