14.3.12

Caramelo ácido.

Se cortó la luz. La oscuridad me tapó hasta la sombra.
Corrí al patio, desorientada, intentando remediar mi descontento.
Sin saber con qué propósito, me paseé por todos los rincones de la casa gritando - ¡Luz, volvé luz!-
Lo que me empapó de angustia, a la vez que de sorpresa, fue cómo ese recuerdo se desplomó en mi cueva de reflexiones, despegando de mis ojos  un humor inesperado.
Era una historia aislada entre los más lejanos momentos vividos de mi infancia.
Mi infancia...Llamando a  mi mejor amiga por las tardes, llevándole comida.
Mi cachorra,Luz.
Qué extraña es la mente de los hombres, que rara es mi memoria.
No me acuerdo desde cuándo, no hace mucho, los lapsus me invaden.
Pierdo la línea de la conversación y me vuelo junto con las palabras ya cantadas.
De a ratos siento ríos de colores, de amores,a la vez que desconcierto.
Me temo.

12.3.12

Celeste manchado.

El reflejo de tus ojos trae consigo valentía.
 Es una luz que me exprime el entusiasmo,más y  más, día a día.
Evadime, escapate, obviame, sentite importante.
Dame toda esa ignorancia que me vuelve loca.
Ah... ¿Faltarán días muy largos, para que llegue esa tarde en que nuestras nubes choquen, desatando la tormenta de miradas que vengo ansiando hace tantos cuarto crecientes?
Nademos en ese canal de estrellas que es tu ojo.  Mirame y llename de brillo, del brillo de esos luceros que despiertan en tu iris. Adentrémonos en tu pupila y recorramos la vida.

7.3.12

Vos también tenes hambre.

Mi vida se basa en cuerdas, pentagramas y risas. Bueno, sobretodo risas.
La paso bien, exceptuando cuando viene algún loco negativo, y me genera impotencia.
Si hay algo con lo que me identifico muy contenta, es con eso de que somos ADOLESCENTES.
Desafortunadamente,los ignorantes, osea la mayoría de la gente, nos estigmatiza.
La gente piensa que adolecemos, sufrimos.
No gente, no sufrimos.
Etimológicamente lo que somos no tiene nada que ver con eso.
El adolescente extiende su esencia, no vive del dolor.
Soy la persona más feliz del mundo, soy un colibrí colorido y dulce, soy tu amiga, tu compañera, tu musa.
Soy animula vagula blandula.
Quizás las cosas cambiarían si en la escuela les aclararan a los adolescentes lo que en verdad son, porque con esto de los cambios aveces las cosas se confunden.
Lo único que me hace falta, es que le abran los ojos a ese muchacho de inmadurez selvática.
Somos humanos, y por lo que se, nunca vamos a dar el primer paso, ni tampoco recibirlo.
Van a pisar al primer paso y lo vamos a sacar a patadas, como buenos cabezas duras.
Quizás harían falta unas patadas para nosotros.
VEAMOS alrededor, pero también MIREMOS más allá de ese 90-60-90 que nos impone la tele.
Avísenle que lo quiero querer.
Estoy llena de amor. Bueno, de bizcochuelo también., y nadie lo quiere, por eso me aburro.
Comete este bizcochuelo ¡Dejate de joder !

Abrí un rato la ventana.

Algunas veces me siento un rato a mirar el parque.
 Qué fascinante micromundo el de las hormiguitas.
Somos como su universo,como su Sol. 
Si les quitáramos los árboles, la tierra, esas pequeñas desaparecerían inevitablemente, y nosotros también.
Si el Sol explota se hace humo, y nosotros también.
Llega un momento en la vida, donde me atrapa la angustia, el miedo.
Siempre termino preguntándome para qué hago lo que hago.
¿Para qué junto todos los días una ramita y la llevo al hormiguero?
¿Para qué?
Me va a pisar un perro.
Pierdo el rumbo.

5.3.12

Una mulita que siente.

Miro su apodo y me remonto a mis viajes selváticos. 
Su apodo, veo su apodo, veo una selva. Al hacerlo, automáticamente me acuerdo de mi mamá, Silvina.  
Ahora imagino una cascada de agua, mientras escucho el torrente de la lluvia y me urgen las ganas de ir al baño. 
Lo quiero, no solo por el hecho de quererlo. Necesito de su inmadurez selvática.
No logro entender si quiera el sistema del amor, la atracción, el sex-appeal.
Mirame, peleame, empujame, sintamos juntas nuestras llemas. 
Solo eso, se parte de mi. Seamos parte de una historia.
Pero cómo, cómo conseguirlo si soy totalmente ajena a la fórmula secreta de la atracción.
No sé con qué más excusarme, te quiero acá, quiero amarte, divertirte, extasiarte, besarte.
Quiero que seamos uno y varios, juguemos al veo veo. MIRAME.

28.2.12

Un buen amigo.

Sus palabras me llenan el alma. Ya no es como antes,cuando solo de mi salía el amor y él solo observaba distante.
Ahora el amor es mutuo, pero calmo.
Adoro su amistad, su compañía. Sus palabras me llenan el alma. Más nada queda en el recuerdo,más el ayer es lo de menos.
Aprendí a amarlo con todas mis fuerzas,entendí el valor de su ser,ya no quiero más peleas.
Lo necesito,sus palabras me llenan el alma.
Sus palabras me llenan el alma, me llenan el alma, me llenan el alma, me llenan, me llenan, el alma, me llenan, el alma, alma, alma, alma, alma. Ahora me dice "te amo".

Tengo hambre.

Te miro, recorro cada una de tus curvas. Las persigo, las atrapo, nace el deseo del amor. 
Comenzamos una aventura deliciosa, desato un gran mordisco, y por fin degustamos juntos, vos mi paladar, yo tu lechuga, tu tomate, tu cebolla, tu carne, tu pan. Te disfruto plenamente, riquísima hamburguesa.

27.2.12

Olvidaba recordarte.

 Erase una vez que tengo sueño,
 que me desvelo si te pienso.
 Erase un día en la playa, mirando pasar las nubes,
 pensando en que una vez te tuve. 

Erase una tarde hamacándome  bajo la maleza, 
intentando escribir sobre flores,sobre letras.
Dándome cuenta de lo mucho que me cuesta
 dejar de hablar de amor y desencuentros,
 de peleas y sentimientos, 
de mi cabeza alocada por tantas tardes en el encierro.

Pensar en todas las noches perdidas,
los mediodías, las madrugadas...
Esos abrazos que  debemos,
esas miradas que callamos.
Tratando de olvidar, intentando recordar...

Ya no encuentro las palabras,
extravié la sinrazón  de nuestras risas,
se me escapan de las manos
nuestros llantos de alegría.

Chito la boca.

Mi mamá siempre me reta porque grito. Mi papá me grita para retarme. Mi hermana me grita para eludir mis retos. ¿Por qué gritamos? Nos olvidamos de la ruta hacia el silencio y rompemos con la calma.
Tengo miedo, hambre, sueño. Temo ensordecer  en el intento de callar, temo perderme en el olvido de la tranquilidad.

Durmamos un ratito.

Sueño, sueño mucho. Hasta mis pesadillas son un sueño. Vivo en varias realidades paralelas, bastantes para mi gusto.
Todas las noches normales leo un libro, causante total de mi surrealismo nocturno, antes de dormir. Después de apreciar por lo menos 4 capítulos, que se simplifican a uno y medio si estoy muy cansada,  observo el reloj anticipando al indeseado desvelo; indeseado por los interminables intentos fallidos de dormir 9 horas, y desvelo porque al fin y al cabo siempre duermo 360 minutos, y tengo distintas formas de percibir el despertador, por lo cual se amplían las maneras de levantarme que van surgiendo a partir de éstas. Lo bueno, por lo menos para mi, es el buen humor  mañanero infaltable con el que amanezco.  Buenas noches,
dulces sueños!

22.2.12

Tomar asiento con estilo libre.

Fallas milimétricas provocan caos cuando el día está nublado, y de un instante a otro, lo que cotidianamente  es afianzar el torso al asiento,  se transforma en una dolorosa caída con impacto en las ideas, chocando contra la aguda esquina del marco de la puerta. La mejor parte es el pequeño recuerdo que se instala en mi nuca, ínfimo  y afligido chichón.
 Suelen llamarme torpe, y aveces olvido por qué.

Pánico preparcial.

Otra noche más, otra de esas noches en que uso a las sábanas de pañuelo y la almohada me consuela.
Hace varios inviernos conoci a una angustia viajera... Cada tanto pasa a abrazarme. Hoy por ejemplo.

18.2.12

Un sentimiento.

Te odio te escupo  te empujo te evito te grito te atrapo te quiero te miro me río te abrazo te siento te hablo te amo. Te desconozco. ¿Por qué tenemos tanta gente alrededor que nos observa, y se olvida de vernos odiarnos escupirnos  empujarnos evitarnos gritarnos atraparnos querernos mirarnos reírnos abrazarnos sentirnos hablarnos amarnos? Amar querer odiar querer amar odiar amar querer odiar querer amar.

17.2.12

Centrifugando ideas con la lluvia.

Me dijiste cómo eras. La llovizna tocó mi rostro y su entonces tenebrosa frescura, empapó mi piel de ideas, y preguntas, y problemas, y soluciones, y la nada misma.
Te dije que no me conocía, no tenía idea de cómo era, y automáticamente hice un click.
Introducida en un estado Alfa,y creo que vos también, mantuve esa charla juntos, sintiéndome aturdida de a ratos por mi misma voz y tu ausencia permanente.
No entendía bien cómo pude haber llegado tan lejos, tan cerca, tan... Viviendo un utópico vivo y directo, inmensamente feliz, sofocantemente angustiada, pero esto último tras mi aliento.
 Así estaba. Sabía qué sentía, pero no qué era, quién era.
Intentando no colisionar con la ruda tragedia, comencé a evadir a la muy catastrófica calma. Pasé esos segundos finales rasgando hojas, describiendo lugares.
Sabía que sabías lo que ambos ya sin decirlo dábamos por sentado, es que sólo faltó gritarlo, bien fuerte a los cuatro vientos, bien despacio a mi lado, y todo pasó muy de pronto, muy despacio.
Solo nosotros adivinaremos realmente, qué vimos, supimos, entendimos, y lo que realmente sucedió.

16.2.12

¿Amor? Prefiero llamarle estrago causado por un impulso.

No sé por dónde empezar.
Convengamos que para esa época mi corazón languidecía ante la pérdida continua en una batalla constante de romances, en la que tenía siempre prevista la derrota.
Convengamos también que ese pesimismo solo era para que la gente lo percibiera(La realidad es que siempre corrió por mis venas esa delirante esperanza, elixir de mi existir).
Con la libido extrañamente agudizada, no lograba encastrar pensamiento  y habla, me encontraba ahí sentada, en una silla común, en un cumpleaños no tan común, intentando pasar desapercibida ante tanto barullo.
Como era de esperarse, lo silencioso de mi presencia  se perdió por completo al instante en que mi potente sentido del humor, combinado con la dulce ironía, lograron resplandecer mi curioso, pero igualmente agradable delirio.
El muchacho de los rizos me insinuaba con la mirada... Esos ojos como almendras salpicadas por la lluvia, que compusieron en base a nuestro encuentro una sinfonía completa.
Sinceramente me invadía sentir esas particulares lámparas observarme tan tímidamente. Era una carrera interminable, más en cada intervalo posterior a  las carcajadas del grupo, descubría el peso de sus ojos en los míos, en mi risa, y me volvía cada vez más frenética y loca.
Ahora que logré comenzar, voy a ir directamente al grano.
Insegura sobre el por qué de mi libre albedrío, con una  hiperactividad bien apegada a mi simpleza de adolescente, comprendí ese juego de luces inconscientes que a gritos pedían amor.
El problema fue que no lo atrapé a tiempo, tan solo fueron unos años luz, y de pronto sonó la aturdidora bocina del remis.
Hora de irme... Juro, nos volveremos a encontrar, te lo prometo muchacho de ojos dulces.
Ah, esa mirada...casi tan deseada como tus labios carmesí.

13.2.12

Feliz cumpleaños.

Una taza de añares,  envuelta entre esas manos como lienzos de seda,  y ese aroma... delicioso sabor a frutillas nadando en  jugo de almíbar. Olor que conjunta en una perfección innata, con la suavidad de sus cabellos, rizos negros conformando una  sonatina única.
Afortunadamente para mi, por un desliz innecesario,  dejando lugar y razón a la ley de gravedad, voló cara al piso, una riquísima tostada con membrillo, desmerecedora de poseer tan finos labios.
Surgió de pronto una tormenta de sensaciones mutuamente percibidas, que concluyeron en un encuentro de conciencias, mezclando rojo y verde, transformando blanco en primario, secundario, ternario,arco iris, y blanco otra vez.
Mis cuentas de  álgebra me dijeron anoche, que  de tanto en tanto, es normal pensar que eso sea un encuentro de almas, nacimiento de un nuevo amor.  Pienso que debería seguir sumando números y no inmiscuirme en ese loco inoportuno, que planea falsos nudos. Insoportable.

11.2.12

Estoy verde.

Salir de acá, ese es mi deseo.
Viajar lejos, recorrer el mundo entero.
Quiero escapar de esta realidad que aveces suele atormentarme, y simplemente, no lo sabe.
Solo necesito esas cálidas sonrisas, soñadoras, impulsivas... No se dónde las he puesto, quizás se hallan escondido en algún rincón de mis mejillas. Si alguien las ve o sabe de ellas, avíseme sin dudarlo.
En el mes de los amores, nacerá ese dulce pimpollo, aunque ambos seamos cómplices de este otoñal limón de mayo.

9.2.12

Somnolencia

Llegó el momento. Acá estoy, felizmente triste. Y ahora es cuando. Exprimo mis ojos hasta sentir en los labios una hidratante agua dulce. El río se inunda tras una sensacional tormenta de colores.

8.2.12

Vacaciones.

Estaba en el baño, como quien no quiere la cosa. El azulejo no paraba de mirarme. Era el lugar más raro que nunca vi, y no podía dejar de observar los detalles, me ahogué en el asombro.
De pronto, al tiempo que acomodaba mi vestido, sentí unos ojos asomarse por un recoveco del espejo. Dos pequeños faroles penetraron en mis pensamientos. Se imaginarán el estado en el que entré.... Ah no, obvié el hecho de que en ese instante, mi alma exploradora se extravió entre las nubes más lejanas de los cielos de Venus.  Me encontraba frente a frente con una nueva fobia, no conocida entonces.
Lógicamente, como cualquier ser humano normal y común, en la lucha por el miedo a precipitarse hacia el abismo, entré en un alterado estado de desesperación, pisé a la indefensa araña, y comencé mi fuga, corriendo lejos del minúsculo, sofocante baño de alquiler.

Rostros mojados.

Caen gotas a montones, no me lo esperaba. Te extraño, y podría jurar que esos brillantes diamantes que  fuertemente cayeron  desde el ojo de aquel frío huracán, nacieron como anticuerpos, como  blancos leucocitos, intentando curar  las grietas de mi torpe corazón.
Recuerdo cuando nadaba entre las rompientes, impregnándome de salitrosas olas que me revolcaban a su gusto y sin remordimientos. No hay duda que había amor en  ellas. Eran naturaleza, vida. 
Estaba junto a vos, que me contabas de tus delirantes tardes de verano,mirando nubes pasar y recordando buenos momentos, qué más podía pedir. Sigo atónita,  quiero pensar que es solo un mal sueño, una tragedia premeditada. Pronto saldrá esa sonrisa radiante y lloverán arco iris.