14.9.16

Miércoles ventoso

El viento trae un sin fin de recuerdos que chocan fuerte con mi piel,
pero no son exactos, no es un cumpleaños, no es un rostro, no es una plaza.
Son emociones que me atraviesan, me llevan hacia lugares que extraño y que andan perdidos por las playas del olvido. Es la música el tren que me desplaza por aquellos mundos que he extraviado. Sensación tan vívida la de este llanto que me recorre sin sentido, sabe su rumbo, no me deja opinar. Sólo dejo que suceda, extraña nostalgia que amanece en mi cuerpo un miércoles y se excede del momento cotidiano del despertar, y sigue activo, moldeando mi ser. El hambre ya no importa y la impuntualidad será parte de esta mañana, plasmar de este modo la sensibilidad de estos veinte soles fue hoy, para mi, una cuestión inminente.
Te extraño, te quiero, te echo de menos,
amor,
amiga,
abuelo,
alegría.
Las lágrimas purgan mis ojos soñolientos, cargados de afección y lagañas.
Ya es hora.
Hambre, amor, amiga, muerte, extraño, abuelo, alegría, te quiero.

21.7.16

Es como si eligiera rotundamente ser sola.  No soporto relacionarme con gente que no es sincera conmigo, me hace mal y me alejo. Aún queriendo acercarme, me alejo. Entonces me angustio y empiezo a pensar en que quiero ver a toda esa gente. Ahi es cuando lloro, en la cama, antes de dormirme, lloro sola, pensando en por qué  tanta pena. Pero ahora que lo estoy diciendo todo parece muy claro: Me alejo de la gente con la que no me siento querida. Después me olvido de ese sentimiento primero, y

27.5.16

Latente.

Lo lindo de encontrarnos
lo caluroso,
lo silencioso,
me das la mano, buscas mi boca,
y yo me escapo del beso que me espera,
que sueña amor,que me sofoca.
Lo lindo de abrazarnos,
lo pacífico,
lo triste,
me ves,
de reojo, de costado, me ves,
y yo me escapo del beso que me aguarda,
que no se anima a ser más que eso y no alcanza.
Lo lindo de sentirnos,
lo erótico,
lo febril,
y yo me dejo vencer por la constancia,
la plena entrega, la incertidumbre en la distancia.
Lo lindo de la despedida,
 imaginar que todo es mentira.
Lo triste de negarnos
saber que está latente,
nunca empezó y nunca termina.


10.5.16

Dos versiones.

El sábado que viene tiene que rendir un parcial de Historia de la Teoría Antropológica. Obviamente ya leyó toda la bibliografía, los textos de trabajos prácticos y los de las clases teóricas. Además, tiene un archivo en Word con todos los resúmenes de esos textos. Evidentemente está tranquila con respecto al parcial del sábado. Tiene un amor, o varios, pero hay uno en particular que la hace muy feliz. El muchacho se había ido de viaje y volvió el fin de semana pasado. Se encontraron y recordaron viejos tiempos. Evidentemente está muy segura con respecto al amor del fin de semana pasado.
Ahora está escribiendo una historia triste, un drama tal vez.
" El sábado que viene tiene que rendir un parcial de Historia de la Teoría Antropológica. Obviamente sólo leyó los textos de trabajos prácticos, no todos. Todavía le falta terminar dos y releer los demás. A las clases teóricas no tuvo ganas de ir y por lo general nunca tiene ganas de estudiar. Evidentemente está bastante resignada con respecto al parcial del sábado. Tiene un amor, o varios, pero hay uno en particular que la angustia mucho (más que el anterior, que no la quería). El último, un muchacho que se había ido de viaje y volvió el fin de semana pasado. Se encontraron, y recordaron viejos tiempos. Pero él estaba borracho, más de lo que ella pudo percatarse. Todo se derrumbó en su alma cuando tuvieron sexo y él no quizo cuidarse. Como si eso no fuera suficiente, le pegó 3 veces y le tiró del pelo. Después se quedó dormido y ella se pudo escapar de la pesadilla. Evidentemente ya no confía en los hombres. Tiene miedo y no está nada bien como para estudiar después de lo que le pasó con respecto al amor el fin de semana pasado."
La verdadera historia triste empieza cuando me sincero con el lector, borro las comillas del párrafo de abajo y las coloco en el primero.

9.4.16

Rap de juguete ( La realidad explota)

Tengo tremenda vergüenza de decir lo me pasa,
qué es lo que siento, qué es lo que estoy viviendo,
tengo  mucho miedo de que me dejen sola, 
de no ser lo que esperan, lo que necesitan, lo que ellos quieran.

Tengo algunos sueños  que se me van acumulando
sueños dormidos, doblados, de frente, de costado.
Sueños vivos, egoístas, ajenos y míos, 
sueños perdidos, sueños vacíos.

A veces me confundo, pierdo el eje, la mirada,
 la palabra no me ata, la realidad se me escapa, 
y ahi arranco de a poquito con la locura, divertida, de ratos un poco oscura.
pero es por el miedo, que no puedo, no quiero, y me alejo, y me pierdo
(pero no quiero perder lo poco que tengo)

Ay, serán mis 20 abriles, de puras sonrisas 
sera la alegría que se me escapa de las mejillas
no condice con las lágrimas que mi corazón cobija.
Son de un mar dulce de amores, tristezas, rencores.
Son 20 cosas ardiendo a fuego lento y con amor las  contemplo.


Ya se, puede ser que ahora mismo esté volando con mi mente
mis problemas quizá sean nulos, ausentes, inexistentes,
pero  es que el alma también tiene derecho a expresar lo que siente.
Ya se, dirán que todo esto es una fábula, 

Pero amiguito en este mundo, decime
quién le escapa a la pantalla?
La realidad se impone cruda dura masiva urgente intensa,
 asi lo dicen berger y luckmann
(me contó mi vieja, quién más quisiera).


Ay, serán mi 20 abriles, aturdidos con fantasías locas,
será que siempre me involucro en lo que el alma me toca,
viviendo, sintiendo cantando malabareando día a día viva con la vida 
ya nada importa más que lograr que estas rimas salgan de mi boca.
( te lo aseguro, boludo, lo juro)

Ya nada vale más 
que estas simples veinte palabras 
multiplicándose por cuatro, no es solo un número.  
La realidad explota,y yo?
¡Yo, saltando por la borda!





8.3.16

tengo hambre

Me estoy por poner a llorar. Le tengo mucho miedo al amor.
Ay, siento el mediodía en mi estómago y la noche en mis ojos.
 Todavía aguanto.
Pero por qué es tan difícil? 
No me sale. 
A seguir.
ay...

Puedo

Puedo dejar pasar el tiempo
puedo irme y no volver jamas
puedo verte y regresar
puedo tener paciencia
puedo esperar
puedo tratarte mal
puedo hacerte mal
puedo ser mala
puedo hacer cualquier cosa
puedo enloquecer
puedo odiarte
puedo dejarte
puedo olvidarte
puedo evitarte
puedo vivir igual
puedo salir igual
puedo ser de mil colores
puedo tantas cosas, sí.
Puedo, a veces,
puedo.

22.2.16

Mujer

Soy mujer,
voy,
 viviendo de todas las formas posibles,
cambiando,
siempre renovando,
 y será que en esencia,
soy mujer,
soy la misma aunque me mueva.
Me muevo.
En  cada nuevo camino, soy.
Pero todavía tengo tiempo de pensar,
de esperar,
esa es
 mi sensación imperecedera,
todavía espero.
No voy,
vuelvo.
Soy mujer,
completa,
pero me robaron.
Y sigo aguantando,
 vuelvo por lo mío,
pero nadie atiende a la puerta.
Y no soy.
Mis ojos rebalsan,
mis labios apretados también esperan,
que me vaya,
que no espere nada,
que logre atravesar el sendero del huracán.
No existe tal hurto.
Para ser,
movimiento,
camino,
el tiempo no regresa.

7.1.16

auch

Y de fondo Amenabar,
y de frente una catarata de gatos negros pasándome por delante, 
y mientras
 intento cruzar, pero no puedo.
 Dicen que decir "no puedo" es autoflagelarse la moral 
pero no me importa. 
Los gatos me estorban el camino, 
hasta con un camión sería más fácil, digo, porque tal vez con los gatos todos metidos ahí dentro...

5.1.16

Extrañamente

-Deje su mensaje al oir el tono:
"Hola León ¿Cómo estas? Espero que mejor que yo... Ahora que sabes que te quiero y soy una triste rehén de mis miedos, pretendo ser breve y".
Ese mensaje me lo dejó esta madrugada. Y como soy muy ansioso no me tardé en contestarle. Extrañamente, como todo lo que me pasa con ella, 

Lo mismo da lo que dura el cuerpo un amigo la lluvia o esta soledad 
mismo lo.

24.11.15

El llanto fue mi mejor desmaquillante.

Con cada lluvia van pasando las gotitas, 
borrando gestos, risas, té caliente
 y galletitas (con mermelada de durazno).
Cada gota de dolor va suprimiendo con paciencia aquella ausencia
 tan punzante y permanente que no ha dejado de acecharme:
 En las naranjas que me aconsejó
 para evitar resfriados,
 en cada vez que crucé la calle igual,
porque me dijo que si el conductor me veía no me iba a pisar. (etcétera)
Cae un vaso de cerveza,
 llueven las gotas destiñiendo sombreros, y muchos, duros momentos. 
¿Cuál es la medida de agua y de lavandina, la justa y necesaria para desintegrar en una sola pasada, kilómetros de ruta de esta memoria tan aplicada?
Vienen y van por mis ojos, en mis manos, recuerdos como pinturitas...
 El llanto fue mi mejor desmaquillante,
fue pasajera su visita...
 Ya no hay nada por borrar.

5.11.15

Hasta cuándo?

Un florero se rompe. Alguien lo reconstruye, uniendo de a uno los pedazos que lo forman. Cualquiera pensaría que, pese a las cicatrices,es un florero otra vez. Sólo quien hizo la reconstrucción sabe que en su interior aquel florero padece grietas irreparables. Recovecos donde la luz no alcanza a llegar que convierten a aquél en un camuflado jarrón. Ya no podrá alojar agua en su interior, ya no habrá aire para la flor. Y aunque vuelva a latir un amor, aquel corazón padece esporádicos dolores que no cesan. Algo se llevó la flor mas nadie arriesga la razón. Todavía siente ese vacío alojándose en cada cavidad, paseando por los rincónes pero nunca yéndose. Todavía duele. 

21.2.15

Hace diez años.

Esa semana fue interminable, siete eternos días sin trabajo. Nadie lo llamaba. No porque no tuvieran a sus mascotas enfermas, no porque fueran malos dueños, sucedía que  la gente, al igual que él, tampoco tenía trabajo (y, mucho menos, dinero para curar a sus animales.). Entonces yo era una niña de 8 años hambrienta de conocimientos y mundos nuevos que explorar, mamá tocaba la guitarra y juntas le poníamos color a nuestros días haciendo música.
Un día quise aprender -enseñame ese acorda, ma- y otro día - quiero tocar la escala de Do Mayor, mami-. Entonces fue octubre y me llegó la propuesta - es hora de que estudies lo que vos quieras-.
Por alguna razón tengo el recuerdo de que mi mayor deseo era estudiar teatro, pero supongo que fue por mi corta edad  que mamá me invitó a estudiar música. "Okey, quiero aprender violín" le dije. Pero en casa había una guitarra y yo ya había dado las primeras señales de guitarrista, por lo que me inscribió a penas dí el sí, y al año siguiente comencé mi nuevo viaje.
Y de pronto pasaron diez años.
Él tiene que apagar el teléfono porque las llamadas nunca cesan (cuando más me molestan es a la hora de la comida -¡ DEJENLO UN MOMENTO!-). Ahora la gente quiere, puede, llama y cura a sus mascotas, los colores flotan en el aire, y si hacemos música es porque esperamos que el arcoiris nunca se apague. 
Diez años después, ya no más una niña, aunque con la misma sed insaciable por conocer  y explorar mundos, sigo tocando la guitarra.
Resulta que un intríngulis dio síntomas días atrás. Me surgió la inquietante duda - qué quiero ser-. Ante la ansiedad me conseguí un trabajo, ahora que se puede, y en el apuro por calmarme, tomé una decisión apresurada: "Dejo el conservatorio, me cansé de estudiar guitarra". Pero el problema no se iba y yo seguía consternada, viajando de acá para allá, sin saber quién era. Lo charlé con amigos, con la psicóloga, con la almohada... Nada. Qué quiero ser. Hoy mamá, como hace diez años, me dio la respuesta.
"Hace diez años, la gente estaba triste, salía a pedir ayuda,no había trabajo, no teníamos ropa, comíamos fideos a diario. Irse de vacaciones se había vuelto una loca fantasía, la merienda te la daban en la escuela y tus útiles escolares eran eternos y renovables.  Y hoy siento la alegría de poder decir que gracias al cambio en las políticas de gobierno, eso cambió. Yo no sé de corrupción, de ladrones, de impunes. Yo sólo sé que hace diez años había colas de gente esperando poder conseguir un humilde puesto de trabajo, y ahora las colas están en los supermercados, en los restaurantes, en las rutas a la costa. La gente no marcha por dignidad, marcha por la compra de dólares (¡Pueden comprar dólares!), marcha porque quiere un sueldo más alto que el que tiene. Porque ahora tienen.
Y quizá en unos meses el gobierno de turno nos deje otra vez en aquella miseria que tanto padecimos,  por eso es que te ofrecí el estudio, las ganas, los colores, el amor. Porque  los hombres pasan pero las instituciones quedan, y si tenés un título y un trabajo en el Estado, no te vas a quedar en la calle como el empleado de una empresa en banca rota. Y no sabemos hasta cuándo seremos afortunados de esta suerte."
Por suerte me contó la historia de mi vida y otra vez la voy a escuchar.

10.1.15

Guerra en mí.

¿Cuándo pasó? ¿En qué momento volvieron la existencia del ser tan complicada? Si en definitiva ¡Todos nos vamos a morir! Frase cliché, también podría decir que en definitiva a todos les suceden las mismas cosas.  Pretenden dividir al mundo en "los que sí" y "los que no", como si siempre se levantaran con ganas de ir al trabajo. Todo es una reproducción infinita de algo que ya sucedió, que ya sucedió,que ya sucedió, que ya sucederá, sucederá,su sed dirá.
Hay guerra en Francia, guerra en el Estado Islámico, guerra en Argentina, guerra en mi casa. Guerras internas, externas, híbridas guerras que nos chupan el ser, y pretenden que siga mi vida como si todo estuviera en orden. ¿Cómo pueden pretender que esté feliz si aunque no mire la tele me bombardean con información por todos lados? No porque no quiera enterarme de cómo están las cosas, si fuera así no compraría el diario, pero... Se me llenan los ojos de lágrimas. Hasta guerra en mi.

16.12.14

Lobos o barbies.

Hay un lobo en el placard. Vos lo viste y ahora te da miedo estar en la habitación sin mamá.
¿Que si tengo llagas? Sí, una, más o menos, como vos. ¿Que si tengo celulitis? No, no tengo, dejame. Vos sos panzona y nadie te anda diciendo nada.
Sí, te da miedo el placard de mamá. Cerrando los ojos capás se te pasa, o puede que esté tan oscuro como el placard y temas por tu vida. No, no le tengas miedo a tu oscuridad interior,los mejores hombres la tienen.
Yo le tengo miedo a los muñecos sin genitales. Ocultándole la verdad a los niños desde vaya a saberse cuándo. Y vos tenés más muñecas que amigas... Yo ando en patas por casa y me sienta bien. Pero tus muñecas... La verdad no salgo del asombro.
Vos sí que sos guapa. Prefiero seguir descalza y dormir con la puerta del placard abierta, que tener que vivir observada por ellas, prototípicas-sonrientes-mutantes-irreales, la secuela capitalista que le engendran a las niñas como vos,que le tenés miedo a un lobo, como si fuera tremenda cosa.
(Yo le tengo miedo a la mentira).

Un lugar.

¿Qué pasa cuando ya no alcanzan las palabras o, más bien, sobran?
Entonces brota un llanto, digamos perecedero, que no cesa y hasta pareciera que llegara a gustar. Una suerte de llanto-socorro-consuelo, lugar secreto y no tanto. Desde ese espacio asomo las narices, quiero decir, saco la cabeza al exterior como si mágicamente me surgiera la respuesta. Quizá algunas veces simplemente la respuesta sea nula.
Y era por eso que me encontraba acá, arriba, abajo, según con el ojo que se lo mire, parada sobre la llave intentando que la puerta se vuelva giratoria, ciega, sin ver la cerradura. Eso que estaba en la punta de mi nariz y no me confesaron los zapatos.

A deshora

Podría dibujar
con mis lágrimas
toda una senda de ilusiones perdidas
o firmar la carta
que voy a dejar en tu puerta
esta tarde.
Prefiero llorar
 que es la hora
 de empezar de nuevo
o terminarlo de una vez.
Porque las lágrimas lloran
 lo que mi voz
no puede mirarte.
 Y si te miro
en silencio
son mis ojos
los que a gritos me delatan,
entonces
prefiero llorar
que es la hora,
sentarme a escribir despatarrada
en tu puerta,
y que me eches
 a mil grises por segundo,
y que te sangre el alma
 pero sólo sientas un calambre
en la rodilla.
Ya pasa.

8.12.14

Qué andará pasando...

Por primera vez en su vida sonrió sólo por dentro, ahora su rostro se mantuvo inmutable, y mientras todo se sucedía de manera rigurosa, ella notaba a cada segundo, aquella secuencia entre el comentario y su ausencia externa. Fue como si hubiera sufrido un adormecimiento, como si sus sentidos se hubieran vuelto más calmos. Entonces un pequeño chiste no alcanzaba para que le aflorara la risa.
Todo pasó de imprevisto, ella siguió el curso de las cosas pero en su interior sabía que algo había cambiado allí.

30.11.14

Es domingo y llueve.

Levantarse a la hora que el cuerpo así lo decida y dirigirse de inmediato al baño. Una ducha, cepillarse los dientes y caminar hacia la cocina, donde seguro alguien está haciendo algún almuerzo si es que se amanece al mediodía. Pero repentinamente un silencio, que se  remite a  recuerdos, pensamientos, algo que no se hizo o que se quiere hacer, y qué miedo. Todo lo que se es, sucede porque se quiere, y así sucede un día como es este también.
Comer algo para saciar el hambre, y después, si se  puede, estudiar para un final complicado o ir directo al sillón a tarparse con un acolchado y mirar películas en los canales de aire. Películas de amor, amor de familia, de alguien hacia otra persona, pero siempre será el día predilecto por los programadores para ese tipo de películas. 
Entonces, mirar la película y sollozar un poco, como es debido por la conmoción de aquél silencio desencadenador. 
(Llega el momento preciso en que se pregunta por qué no hace lo que quiere, eso que va a molestar pero a la vez va a aliviar sus frecuentes paseos por el silencio). 
Sólo se lo pregunta: ¿Por qué no hago lo que quiero? 
(Sigue sin hacerlo).
 Hacer historia o ser historia.
Bien podría ser miércoles.