25.12.16

Con pena y sin prisa

A dónde vas Simón tan apurado,
otra vez te marchas sin saludar,
te escribo esperando que vuelvas,
y no, no das respuesta.

Ay Simón, qué me hiciste,
te fuiste y me dejaste tan triste,
con pena y sin prisa.
tirada en la silla

Ay Simón dejame decirte
aprovechando que partiste
esta pena va estar buena
si el corazón que esta en pena
llora versos en canciones
ademas de las mil emociones
que ya no podré cantarte.

Ay Simón qué me hiciste,
te fuiste y me dejaste tan triste,
con pena y sin prisa,
tirada en la silla.

Ayer no morí

Ayer no morí. 
Tantas veces no morí
 que de a poco voy perdiendo el miedo.
Será que la muerte me está buscando, 
o que yo ando errando.
Pero para asegurarme 
por  si un día ella llega
y yo ya no puedo contarles,
sepan que ayer no morí
que no morí tantas veces
y que ese día habré jugado a la muerte.
Porque voy cayendo lento
me espía ese hombre malo
y yo mientras tanto no muero
pero canto por si el miedo
me encuentra en llanto.
Será que ayer no morí
será que hoy muero por dentro
y que sin embargo mi caer es lento
porque aun llevo la tarea
 de cuidarte contra ese hombre malo
que me espía y es el mismo
que te hace daño.
Ayer no morí
 porque te estoy cuidando.
Porque te quiero
 tanto.

12.12.16

Melanco domingo

No - te quiero-
ahora,
que el amanecer
nos volvió a cruzar...

Y nos necesitamos, 
y ahi esta la puerta de tu casa
 y podemos dormirnos 
y podemos hacernos compañía. 

Te quiero a las cinco de la tarde 
 tomarnos una cerveza 
y mirar como juegan 
los pibitos en la plaza 

y reirnos
 porque sí, 
y que me cuentes cómo estas, 
mientras yo con la guitarra de fondo 
toco una melodía complicada que te hace volar.

Tal vez pelearnos, 
tal vez en paz.
Ojalá sea lo segundo, 
no me gusta llorar. 

La lucha de-mente

Soñé que estaba caminando por los pasillos de la facultad y me cruzaba con una chica. La misma se parecía muchísimo a una compañerita muy mala que había tenido en el jardín de infantes. En ese momento no tuve la sensación oscura de su maldad, solo me llegó al cuerpo el recuerdo de su existencia. Fue entonces que la frené para decirle "hola". Ella me miró extrañada, a lo que proseguí después de una pequeña risa: - No te acordás de mi seguramente, pasó mucho tiempo- . Luego de ese comentario la muchacha me miró esperando que concluyera el diálogo de alguna forma, a lo que le dije: -Florencia sos, ¿no?- "Sí" ¿De Coronado? "Si"- Bueno, nosotras ibamos juntas al jardín de infantes-. Esa fue toda la conversación. De repente mi papá estaba a mi lado y me preguntó por qué le había hablado a una chica tan desagradable. Algo más sucedió que no recuerdo. Luego, como en una nueva escena, en la misma facultad, Florencia me miró de un modo tan despectivo y humillante, que lo único que pude hacer fue pegarle una piña en el ojo.
 Florencia, era de una familia "bien", y yo venía de un barrio pobre. Es decir, Florencia siempre había sido hostil conmigo porque se sentía superior. Aparentemente la cosa seguía igual. Y yo le pegué una piña, sin dudar.
Después de ese momento violento, me dirigí rápidamente, con lágrimas en los ojos, al rectorado de la universidad, a pedirle disculpas por escrito: "Mis disculpas a Florencia, por haber reaccionado con tanta brutalidad, después de haber vivido un año lleno de escenas cargadas de violencia en mi vida, violencia porque fueron personas que quisieron ejercer un poder sobre mi, y yo no hice nada, no pude reaccionar. Pero aca, en mi sueño, lo hice, con la pobre Florencia que lo único que hizo fue ejercer violencia simbólica. Es que en mis sueños siempre hago justicia por todas esas injusticias que vivo cuando despierto. Por eso es que ahora que ya casi despierta, envía sus sinceras disculpas a esa chica, esta chica que ni en sueños puede tomar coraje. La lucha de-mente sigue."

24.11.16

No hacer nada

No tengo ganas de hablar. No quiero escuchar ni el soplido de una mosca. Basta.
Por qué es tan difícil reproducir el silencio?
Lo único que pido es paz.
Porque si hay paz, yo estoy mejor. O no, no sé. Pero sé que así no tengo más motivo que la ira para avanzar cada día.
Ira para el desayuno, ira para la cena.
 La ira controlando todos mis movimientos, no me deja más que dolor y vergüenza.
Todo esto es (no es) por mi culpa. Yo no merezco esta ira que tengo. No merezco este llanto que guardo. No quiero esta bronca que llevo  y que me tiene puesta en pausa.
Que se activa cuando quiere y no me deja actuar.
Odio este calor que me atraviesa la garganta y tiene sonido de necedad.
Necias son mis palabras, porque se agotó, mi cuello, mi faringe, mi saliva, mi lengua, todo se agotó. Todo está perdido, pero está. Que se vaya.
 No quiero nada.

Bajas defensas.

Habla, habla, bla, bla. 
No para,
no dice
nada. 

No dijo 
 - quiero explotar- 
todavía 
no cayó en la cuenta. 

Nada le significa una razón 
suficiente 
para decir. 
Algo.

 Está 
tan atrapada 
está,
 en sus palabras...

Parece 
como ahogada
 en un mar 
de diccionarios.
 
Ella es
 su propio diccionario.
 Sucede que
 nadie 
pidió  definición alguna. 

Deficiencias 
de una mente que intenta 
escapar de la angustia
 y termina
 hundida 
en esa cornisa que llamamos 

 n
e
g
a
c
i
ó
n.

Su voz, 
su voz ausente, 
silbido que emana de la garganta, 
y llora, 
porque sabe que la perdió
 por tanto no decir.

Nada. 
Llora, 
llora porque sabe que algo para decir
 tiene, 
pero tiene tanto miedo,
que el mismo miedo
 se la robó. 

Si,
 palabra, 
y  voz. 

Y en la búsqueda por surcar otro camino,
 cayó en cama dos semanas, 
por bajas defensas.

14.9.16

Miércoles ventoso

El viento trae un sin fin de recuerdos que chocan fuerte con mi piel,
pero no son exactos, no es un cumpleaños, no es un rostro, no es una plaza.
Son emociones que me atraviesan, me llevan hacia lugares que extraño y que andan perdidos por las playas del olvido. Es la música el tren que me desplaza por aquellos mundos que he extraviado. Sensación tan vívida la de este llanto que me recorre sin sentido, sabe su rumbo, no me deja opinar. Sólo dejo que suceda, extraña nostalgia que amanece en mi cuerpo un miércoles y se excede del momento cotidiano del despertar, y sigue activo, moldeando mi ser. El hambre ya no importa y la impuntualidad será parte de esta mañana, plasmar de este modo la sensibilidad de estos veinte soles fue hoy, para mi, una cuestión inminente.
Te extraño, te quiero, te echo de menos,
amor,
amiga,
abuelo,
alegría.
Las lágrimas purgan mis ojos soñolientos, cargados de afección y lagañas.
Ya es hora.
Hambre, amor, amiga, muerte, extraño, abuelo, alegría, te quiero.

21.7.16

Es como si eligiera rotundamente ser sola.  No soporto relacionarme con gente que no es sincera conmigo, me hace mal y me alejo. Aún queriendo acercarme, me alejo. Entonces me angustio y empiezo a pensar en que quiero ver a toda esa gente. Ahi es cuando lloro, en la cama, antes de dormirme, lloro sola, pensando en por qué  tanta pena. Pero ahora que lo estoy diciendo todo parece muy claro: Me alejo de la gente con la que no me siento querida. Después me olvido de ese sentimiento primero, y

27.5.16

Latente.

Lo lindo de encontrarnos
lo caluroso,
lo silencioso,
me das la mano, buscas mi boca,
y yo me escapo del beso que me espera,
que sueña amor,que me sofoca.
Lo lindo de abrazarnos,
lo pacífico,
lo triste,
me ves,
de reojo, de costado, me ves,
y yo me escapo del beso que me aguarda,
que no se anima a ser más que eso y no alcanza.
Lo lindo de sentirnos,
lo erótico,
lo febril,
y yo me dejo vencer por la constancia,
la plena entrega, la incertidumbre en la distancia.
Lo lindo de la despedida,
 imaginar que todo es mentira.
Lo triste de negarnos
saber que está latente,
nunca empezó y nunca termina.


10.5.16

Dos versiones.

El sábado que viene tiene que rendir un parcial de Historia de la Teoría Antropológica. Obviamente ya leyó toda la bibliografía, los textos de trabajos prácticos y los de las clases teóricas. Además, tiene un archivo en Word con todos los resúmenes de esos textos. Evidentemente está tranquila con respecto al parcial del sábado. Tiene un amor, o varios, pero hay uno en particular que la hace muy feliz. El muchacho se había ido de viaje y volvió el fin de semana pasado. Se encontraron y recordaron viejos tiempos. Evidentemente está muy segura con respecto al amor del fin de semana pasado.
Ahora está escribiendo una historia triste, un drama tal vez.
" El sábado que viene tiene que rendir un parcial de Historia de la Teoría Antropológica. Obviamente sólo leyó los textos de trabajos prácticos, no todos. Todavía le falta terminar dos y releer los demás. A las clases teóricas no tuvo ganas de ir y por lo general nunca tiene ganas de estudiar. Evidentemente está bastante resignada con respecto al parcial del sábado. Tiene un amor, o varios, pero hay uno en particular que la angustia mucho (más que el anterior, que no la quería). El último, un muchacho que se había ido de viaje y volvió el fin de semana pasado. Se encontraron, y recordaron viejos tiempos. Pero él estaba borracho, más de lo que ella pudo percatarse. Todo se derrumbó en su alma cuando tuvieron sexo y él no quizo cuidarse. Como si eso no fuera suficiente, le pegó 3 veces y le tiró del pelo. Después se quedó dormido y ella se pudo escapar de la pesadilla. Evidentemente ya no confía en los hombres. Tiene miedo y no está nada bien como para estudiar después de lo que le pasó con respecto al amor el fin de semana pasado."
La verdadera historia triste empieza cuando me sincero con el lector, borro las comillas del párrafo de abajo y las coloco en el primero.

9.4.16

Rap de juguete ( La realidad explota)

Tengo tremenda vergüenza de decir lo me pasa,
qué es lo que siento, qué es lo que estoy viviendo,
tengo  mucho miedo de que me dejen sola, 
de no ser lo que esperan, lo que necesitan, lo que ellos quieran.

Tengo algunos sueños  que se me van acumulando
sueños dormidos, doblados, de frente, de costado.
Sueños vivos, egoístas, ajenos y míos, 
sueños perdidos, sueños vacíos.

A veces me confundo, pierdo el eje, la mirada,
 la palabra no me ata, la realidad se me escapa, 
y ahi arranco de a poquito con la locura, divertida, de ratos un poco oscura.
pero es por el miedo, que no puedo, no quiero, y me alejo, y me pierdo
(pero no quiero perder lo poco que tengo)

Ay, serán mis 20 abriles, de puras sonrisas 
sera la alegría que se me escapa de las mejillas
no condice con las lágrimas que mi corazón cobija.
Son de un mar dulce de amores, tristezas, rencores.
Son 20 cosas ardiendo a fuego lento y con amor las  contemplo.


Ya se, puede ser que ahora mismo esté volando con mi mente
mis problemas quizá sean nulos, ausentes, inexistentes,
pero  es que el alma también tiene derecho a expresar lo que siente.
Ya se, dirán que todo esto es una fábula, 

Pero amiguito en este mundo, decime
quién le escapa a la pantalla?
La realidad se impone cruda dura masiva urgente intensa,
 asi lo dicen berger y luckmann
(me contó mi vieja, quién más quisiera).


Ay, serán mi 20 abriles, aturdidos con fantasías locas,
será que siempre me involucro en lo que el alma me toca,
viviendo, sintiendo cantando malabareando día a día viva con la vida 
ya nada importa más que lograr que estas rimas salgan de mi boca.
( te lo aseguro, boludo, lo juro)

Ya nada vale más 
que estas simples veinte palabras 
multiplicándose por cuatro, no es solo un número.  
La realidad explota,y yo?
¡Yo, saltando por la borda!





8.3.16

tengo hambre

Me estoy por poner a llorar. Le tengo mucho miedo al amor.
Ay, siento el mediodía en mi estómago y la noche en mis ojos.
 Todavía aguanto.
Pero por qué es tan difícil? 
No me sale. 
A seguir.
ay...

Puedo

Puedo dejar pasar el tiempo
puedo irme y no volver jamas
puedo verte y regresar
puedo tener paciencia
puedo esperar
puedo tratarte mal
puedo hacerte mal
puedo ser mala
puedo hacer cualquier cosa
puedo enloquecer
puedo odiarte
puedo dejarte
puedo olvidarte
puedo evitarte
puedo vivir igual
puedo salir igual
puedo ser de mil colores
puedo tantas cosas, sí.
Puedo, a veces,
puedo.

22.2.16

Mujer

Soy mujer,
voy,
 viviendo de todas las formas posibles,
cambiando,
siempre renovando,
 y será que en esencia,
soy mujer,
soy la misma aunque me mueva.
Me muevo.
En  cada nuevo camino, soy.
Pero todavía tengo tiempo de pensar,
de esperar,
esa es
 mi sensación imperecedera,
todavía espero.
No voy,
vuelvo.
Soy mujer,
completa,
pero me robaron.
Y sigo aguantando,
 vuelvo por lo mío,
pero nadie atiende a la puerta.
Y no soy.
Mis ojos rebalsan,
mis labios apretados también esperan,
que me vaya,
que no espere nada,
que logre atravesar el sendero del huracán.
No existe tal hurto.
Para ser,
movimiento,
camino,
el tiempo no regresa.

7.1.16

auch

Y de fondo Amenabar,
y de frente una catarata de gatos negros pasándome por delante, 
y mientras
 intento cruzar, pero no puedo.
 Dicen que decir "no puedo" es autoflagelarse la moral 
pero no me importa. 
Los gatos me estorban el camino, 
hasta con un camión sería más fácil, digo, porque tal vez con los gatos todos metidos ahí dentro...

5.1.16

Extrañamente

-Deje su mensaje al oir el tono:
"Hola León ¿Cómo estas? Espero que mejor que yo... Ahora que sabes que te quiero y soy una triste rehén de mis miedos, pretendo ser breve y".
Ese mensaje me lo dejó esta madrugada. Y como soy muy ansioso no me tardé en contestarle. Extrañamente, como todo lo que me pasa con ella, 

Lo mismo da lo que dura el cuerpo un amigo la lluvia o esta soledad 
mismo lo.

24.11.15

El llanto fue mi mejor desmaquillante.

Con cada lluvia van pasando las gotitas, 
borrando gestos, risas, té caliente
 y galletitas (con mermelada de durazno).
Cada gota de dolor va suprimiendo con paciencia aquella ausencia
 tan punzante y permanente que no ha dejado de acecharme:
 En las naranjas que me aconsejó
 para evitar resfriados,
 en cada vez que crucé la calle igual,
porque me dijo que si el conductor me veía no me iba a pisar. (etcétera)
Cae un vaso de cerveza,
 llueven las gotas destiñiendo sombreros, y muchos, duros momentos. 
¿Cuál es la medida de agua y de lavandina, la justa y necesaria para desintegrar en una sola pasada, kilómetros de ruta de esta memoria tan aplicada?
Vienen y van por mis ojos, en mis manos, recuerdos como pinturitas...
 El llanto fue mi mejor desmaquillante,
fue pasajera su visita...
 Ya no hay nada por borrar.

5.11.15

Hasta cuándo?

Un florero se rompe. Alguien lo reconstruye, uniendo de a uno los pedazos que lo forman. Cualquiera pensaría que, pese a las cicatrices,es un florero otra vez. Sólo quien hizo la reconstrucción sabe que en su interior aquel florero padece grietas irreparables. Recovecos donde la luz no alcanza a llegar que convierten a aquél en un camuflado jarrón. Ya no podrá alojar agua en su interior, ya no habrá aire para la flor. Y aunque vuelva a latir un amor, aquel corazón padece esporádicos dolores que no cesan. Algo se llevó la flor mas nadie arriesga la razón. Todavía siente ese vacío alojándose en cada cavidad, paseando por los rincónes pero nunca yéndose. Todavía duele. 

21.2.15

Hace diez años.

Esa semana fue interminable, siete eternos días sin trabajo. Nadie lo llamaba. No porque no tuvieran a sus mascotas enfermas, no porque fueran malos dueños, sucedía que  la gente, al igual que él, tampoco tenía trabajo (y, mucho menos, dinero para curar a sus animales.). Entonces yo era una niña de 8 años hambrienta de conocimientos y mundos nuevos que explorar, mamá tocaba la guitarra y juntas le poníamos color a nuestros días haciendo música.
Un día quise aprender -enseñame ese acorda, ma- y otro día - quiero tocar la escala de Do Mayor, mami-. Entonces fue octubre y me llegó la propuesta - es hora de que estudies lo que vos quieras-.
Por alguna razón tengo el recuerdo de que mi mayor deseo era estudiar teatro, pero supongo que fue por mi corta edad  que mamá me invitó a estudiar música. "Okey, quiero aprender violín" le dije. Pero en casa había una guitarra y yo ya había dado las primeras señales de guitarrista, por lo que me inscribió a penas dí el sí, y al año siguiente comencé mi nuevo viaje.
Y de pronto pasaron diez años.
Él tiene que apagar el teléfono porque las llamadas nunca cesan (cuando más me molestan es a la hora de la comida -¡ DEJENLO UN MOMENTO!-). Ahora la gente quiere, puede, llama y cura a sus mascotas, los colores flotan en el aire, y si hacemos música es porque esperamos que el arcoiris nunca se apague. 
Diez años después, ya no más una niña, aunque con la misma sed insaciable por conocer  y explorar mundos, sigo tocando la guitarra.
Resulta que un intríngulis dio síntomas días atrás. Me surgió la inquietante duda - qué quiero ser-. Ante la ansiedad me conseguí un trabajo, ahora que se puede, y en el apuro por calmarme, tomé una decisión apresurada: "Dejo el conservatorio, me cansé de estudiar guitarra". Pero el problema no se iba y yo seguía consternada, viajando de acá para allá, sin saber quién era. Lo charlé con amigos, con la psicóloga, con la almohada... Nada. Qué quiero ser. Hoy mamá, como hace diez años, me dio la respuesta.
"Hace diez años, la gente estaba triste, salía a pedir ayuda,no había trabajo, no teníamos ropa, comíamos fideos a diario. Irse de vacaciones se había vuelto una loca fantasía, la merienda te la daban en la escuela y tus útiles escolares eran eternos y renovables.  Y hoy siento la alegría de poder decir que gracias al cambio en las políticas de gobierno, eso cambió. Yo no sé de corrupción, de ladrones, de impunes. Yo sólo sé que hace diez años había colas de gente esperando poder conseguir un humilde puesto de trabajo, y ahora las colas están en los supermercados, en los restaurantes, en las rutas a la costa. La gente no marcha por dignidad, marcha por la compra de dólares (¡Pueden comprar dólares!), marcha porque quiere un sueldo más alto que el que tiene. Porque ahora tienen.
Y quizá en unos meses el gobierno de turno nos deje otra vez en aquella miseria que tanto padecimos,  por eso es que te ofrecí el estudio, las ganas, los colores, el amor. Porque  los hombres pasan pero las instituciones quedan, y si tenés un título y un trabajo en el Estado, no te vas a quedar en la calle como el empleado de una empresa en banca rota. Y no sabemos hasta cuándo seremos afortunados de esta suerte."
Por suerte me contó la historia de mi vida y otra vez la voy a escuchar.